sábado, marzo 25, 2006

COMPASIÓN


Me da pena la pena de esta gente
que transita asustada entre las losas.
Me entristecen sus pasos, sus zapatos
que crujen tristementte. Me entristecen,
no puedo remediarlo, estas personas
que nunca he conocido.
no las veo-no puedo verlas ya- como adversarios.
Son para mí ya sombras sus pisadas,
la huella silenciosa de su pena
o su remordimiento.
Me entristecen sus trajes de domingo, su cansancio,
el tic-tac fatigado de sus pechos.
Me da pena la pena de esta gente.
Su olor desconocido me entristece.


José Fernández de la Sota