sábado, septiembre 23, 2006

Lo uno y lo otro

¿Y qué le queda al final de la cosecha?
Estas dos manos arrugadas, este rostro
donde ya empolla el tiempo.Adentro, ebrio en su pozo
el sapo dulcemente late.Creo que cuenta
veinte,veintiuno,veintidós, veintitrés,
o lunes, martes, miércoles. Procedimientos
para dormir, pero no duerme.
Afuera está también la vida en todas partes,
y las veletas giran, y las nubes.
Es triste ser tan solo en la unidad,
estas plabras,todo lo que rodeándolo lo aparta,
lo define,todo lo que en el mundo lo condena
a ser testigo y al final -cuándo, ya pronto-
oscura res de un hacha transparente.


Julio Cortázar