viernes, abril 20, 2007

www.valenciacerosiete.org




La celebración en la ciudad de Valencia de la Copa del América en el año 2007, nos ha hecho pensar en la posibilidad de una iniciativa con tal motivo. Se trata de un evento deportivo que comporta grandes inversiones y gastos de la administración, a la vez que enormes presupuestos de empresas y entidades privadas. Esta circunstancia y las cifras que se barajan hacen del evento algo singular y excepcional.
Hemos pensado que el año 2007 ofrece a Valencia la posibilidad de convertir lo que sólo es un importante acontecimiento deportivo en toda una reafirmación del compromiso social y reivindicativo de nuestra sociedad.
Compromiso social que en esta ocasión puede ir parejo con el compromiso de la aportación de los Gobiernos central, autonómico, municipal, empresarial y ciudadano.

Nuestras 0,7 razones
Así anudamos nuestra reflexión :
0,1 Todos tenemos derecho al desarrollo y a una vida digna
0,2 Promover el desarrollo es una cuestión de justicia
0,3 La justicia sin solidaridad es una farsa y la solidaridad sin justicia una provocación
0,4 Un evento deportivo que queremos convertir en un acontecimiento de sensibilización, solidaridad y cooperación
0,5 La sociedad se va a sentir orgullosa o defraudada según sea la respuesta pública y privada
0,6 Una iniciativa solidaria que va a demostrar que Valencia es sensible ante la injusticia y la pobreza
0,7 Aspiramos a que se oiga una propuesta razonable, se valore honestamente y se tomen decisiones coherentes

Nuestras Propuestas
La Iniciativa nace como un proyecto que debe ir concretándose. No es algo cerrado. No nos hemos constituido en una organización más, sino que perseguimos ser una iniciativa que sea "asumida" y "participada" por particulares, grupos y organizaciones.
Pretende ser una oferta abierta, encuadrada en la campaña de erradicación de la pobreza, que terminará siendo lo que las personas y grupos que la integren quieran que sea. Admitimos por tanto, la posibilidad de que la vida de esta iniciativa sea todo lo corta (o lo larga) que la sociedad, a la que se dirige, quiera.
Básicamente persigue hacer una llamada de atención utilizando como pretexto lo que va a ocurrir en Valencia en el 2007. Pero, en un segundo lugar, no menos importante, pensamos que es posible ir un poco más allá
Por ello, proponemos:
Primero: Que de todo el gasto corriente e inversión, que dicho evento traiga consigo, se destine el 0,7% a cooperación al desarrollo. Esta consignación debe acompañarse de instrumentos que le den la suficiente transparencia, tanto para poder comprobar su cuantía, como para la identificación del fin a que se destine (cooperación al desarrollo)
Segundo: Que los Organismos e Instituciones valencianos sean capaces de consignar en sus presupuestos un porcentaje mínimo del 0,7% destinado a la cooperación internacional, como requisito previo necesario desde cualquiera que
sea la concepción ideológica que se tenga.

lunes, abril 09, 2007

enhorabuena Talavante!
Me escapé sobrada de monotonía y he vuelto a la emoción, al sentir, a la sangre caliente...
por fin, tengo ganas de volver a pagar una entrada en la plaza de toros, aunque no vaya a ver nada reseñable!
José Tomás y Talavante...

Talavante abre la puerta grande
JOSÉ SUÁREZ-INCLÁN - Madrid - 09/04/2007 (www.elpais.es)


Tantas miradas taladraban la boca del túnel de cuadrillas escudriñando a los toreros, que fue imposible estimar en cuál confluían más ojos: Quién miraba al Juli, aquel niño precoz que ahora, con 24 años, encarna -aún más precoz- la madurez del toreo hecho; quién a Manzanares, esperanza dinástica con triunfos recientes del lejano Atlántico y del Mediterráneo próximo; quién a Talavante, la juventud impávida, la osadía que se reveló estatua y desafío en la pasada feria madrileña. Así que cuando terminó el paseo, la afición aplaudía, resucitados sus deseos en este domingo, la Pascua Florida de aquellos catecismos que, en alusión generosa para la época, dejaban escapar un guiño pagano irremediable..

Allí estábamos, abarrotando la plaza, juntos y aun revueltos, cristianos, paganos y mediopensionistas, mirando accionar los capotes junto a las tablas, sin otra crispación que el nerviosismo que precede a las promesas cercanas. Mientras, acordes al humor de la tarde, las nubes pasaban saludando por los charcos que abril dejó en los suelos del tendido.
También saludó el extremeño al toro de su confirmación -Mariposino- con verónicas andaluzas, ganando terreno. Cansino se fue al picador y cansino se fue de él, de modo que el quite sólo permitió media chicuelina. Cansino en banderillas, esperaba, y los primeros estatuarios de recibo llenaron de flashes las gradas. Luego con la izquierda, ceñido, lo empezó a torear, bien rematado al pecho. Se quedaba por el derecho, le cambió de mano por detrás y quieto, a trancas y barrancas, aguantando, trazó circulares, medios pases y bernadinas entre lluvia palmas. Aunque pinchó, se premió su decisión.

Salió su segundo, 603 kilos, muy parado, husmeando, buscando hierba, huyendo al torero, amagando al bulto, hasta que notó el frío de la puya y corrió por la arena como un poseso. Lo enganchó muy bien Muñoz con la pica pero no dejó de mansear, doblar las manos y avivar las protestas. Mal pintaba. Pero Talavante, que en el toro anterior movía las piernas con un temblor nervioso, se fue despacio al centro y nos lo brindó. Le esperaba el buey en toriles, pero lo sacó y le enjaretó una serie. Mérito. Volvió a por él -iba mejor de lejos- y lo fue metiendo. En la tercera, la afición toda coreaba la muñeca que, ligera y sabia, hacía girar al manso tras la tela. Luego, lo llevó largo, sin dejarlo escapar, y puso la plaza en pie. Redondos, circulares, los de pecho, en las tablas, donde le dejó el toro, donde se dispuso, a matar entre el murmullo, y levantó, tras la estocada algo caída, un revuelo de pañuelos que le valió la puerta grande.

El Juli, técnico y frío. Parecía con ganas. A su primero nadie lo tocó hasta banderillas y él mismo estaba al quite cuando el morlaco achuchó a Escobar. Pero no se acopló en la muleta. Desde el centro, algo fuera de cacho, calmó con una estocada limpia algunas protestas huérfanas. En el cuarto, una mole imposible de las que en Madrid gusta primero e indigna luego, se había enfriado la cosa. Cuando salió aplomado del caballo ya todo era plomo (hasta los clarines sonaron lánguidos). Y en el segundo par de banderillas se echó al suelo, de lado, como para dormir. "¡Sácale una almohada!", gritó uno. Ay, los toros gordos.

Manzanares se llevó una ovación en su primero cuando se hizo, lidiando a capotazos, con un bicho poco claro. Sin embargo, se empleó en el caballo. Desmontó a Morales y, caso omiso a los capotes, se fue a por el reserva. Mejoró el tranco en los palos y, tras los doblones, tensos, de recibo, la muleta fue tomando calma en sus dibujos, que, aunque desiguales, dejaban patente la clase del torero. También desiguales fueron las opiniones del respetable, que esperaba más de él (mató muy mal, por cierto).

En el 5º, segunda mole, ya se habían olvidado de su hermano y volvió la expectación silenciosa, que fue ovación cuando levantó medio burladero, y sólo palmas en las ceñidas verónicas del diestro. Prendió Trujillo dos pares que le hicieron destocarse y el de Alicante, desde el centro, empezó a torear. Bien compuesto, templado con la derecha, mostraba esa elegancia mediterránea del buen hacer levantino, con muletazos lentos, de categoría, que hicieron saltar la alarma. Si el toro no tardea y le liga dos series, estalla allí la tarde. Pinchó, le avisaron, y saludó desde el tercio.

Cuando salía en hombros Talavante, en el cielo madrileño la luna blanca de Resurrección, primera de primavera, tiraba de la tierra para arriba y se llevaba al aire las faenas.

miércoles, abril 04, 2007



felicidadesssssssssssss!!