martes, mayo 26, 2015
El dueño de los globos pensaba que nunca iban a escaparse, que iba a estar siempre el helio, de cada uno de ellos, unido a ese cordel. Al fin y al cabo, él había escogido los más feos y mediocres, los que pensaba que ningún niño querría como complemento de su dulce merienda.
Los había elegido a conciencia, los más carentes de virtudes, esos por los que nadie va a disputar. Esos globos serían capaces de aceptar cualquier encargo o promesa. Pero no sabía él, que existen los alfileres...
jueves, mayo 14, 2015
Esos cuchillos bajo sonrisas falsas...
Y sí, a pesar de los años se me
sigue quedando la misma cara de panoli. Esa cara que se te queda al ver que a
un compañero le califican con más nota su página de dreamweaver, cuando esa
página se la has hecho tú.
No creo que me queden favores en
la chistera. No tengo ni la posibilidad ni la capacidad y, mucho menos, las
ganas. Es decir, ni la aptitud ni la actitud para realizarlos. Ni los voy a
realizar yo, ni los voy a pedir para un tercero. La vida me ha demostrado que
luego no se devuelven, pero tampoco se agradecen. Así que, ya no quiero ser ni
creadora ni acreedora.
PD: El problema se produce cuando
sabes que no va a ser así.
Alguien dijo que las malas
personas no cambian. Las buenas, añado yo, tampoco.


