jueves, mayo 14, 2015

Esos cuchillos bajo sonrisas falsas...



Y sí, a pesar de los años se me sigue quedando la misma cara de panoli. Esa cara que se te queda al ver que a un compañero le califican con más nota su página de dreamweaver, cuando esa página se la has hecho tú.

No creo que me queden favores en la chistera. No tengo ni la posibilidad ni la capacidad y, mucho menos, las ganas. Es decir, ni la aptitud ni la actitud para realizarlos. Ni los voy a realizar yo, ni los voy a pedir para un tercero. La vida me ha demostrado que luego no se devuelven, pero tampoco se agradecen. Así que, ya no quiero ser ni creadora ni acreedora.

PD: El problema se produce cuando sabes que no va a ser así.
Alguien dijo que las malas personas no cambian. Las buenas, añado yo, tampoco.