miércoles, abril 19, 2006

Abierto de nuevo el armario de mi vida, las polillas amenazan con volverme invisible.
Tanto dolor que aparece, y que se olvida...
las personas corretean a mi alrededor intentando formar círculos, ¿será lo mejor para encontrar el centro del vacío?

-escudero, dame un poco de bálsamo de fierabrás, no temo al dolor, pero a veces verlo resulta mucho más doloroso...

1 Comments:

Blogger D!aBLo said...

Sí, efectivamente, como al hombre del saco o cualquier otro monstruo. Sabes que esta ahí y lo asumes, pero mirarlo de frente...ay! mirarlo de frente ya es otra cosa.

Las polillas revolotean por todas partes últimamente

1:15 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home